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La infraestructura digital enfrenta un nuevo desafío: sostener el crecimiento de la inteligencia artificial
- La creciente demanda por capacidad computacional está redefiniendo el diseño y la operación de los centros de datos, donde la eficiencia energética y la resiliencia se consolidan como factores estratégicos.

La inteligencia artificial pasó de ser una tecnología experimental para convertirse en un componente estratégico para empresas de prácticamente todos los sectores. Desde asistentes virtuales hasta modelos capaces de analizar grandes volúmenes de información en segundos, su expansión está impulsando una transformación sin precedentes en la forma en que las organizaciones operan, innovan y toman decisiones.
Sin embargo, detrás de cada aplicación de IA existe una infraestructura crítica que hace posible su funcionamiento. El entrenamiento y procesamiento de estos modelos requiere una capacidad computacional cada vez mayor, lo que está llevando a los centros de datos a enfrentar nuevas exigencias en materia de rendimiento, disponibilidad y eficiencia energética.
Este escenario está impulsando una nueva etapa de inversión en infraestructura digital. De acuerdo con un reciente informe de McKinsey Global Institute (2026), la demanda mundial de capacidad de los centros de datos podría aumentar desde aproximadamente 82 GW en 2025 hasta cerca de 220 GW en 2030, impulsada principalmente por el crecimiento de la inteligencia artificial y los servicios digitales. Esta evolución exigirá datacenters capaces de combinar mayor capacidad computacional con eficiencia energética, resiliencia y alta disponibilidad.
Frente a este escenario, Luis Santamaría, líder del área Cloud & Service Provider de Schneider Electric, explica que el desafío ya no consiste únicamente en ampliar la capacidad instalada y añade que «la inteligencia artificial seguirá creciendo a un ritmo acelerado y eso obliga a repensar la infraestructura que la hace posible. El foco está en desarrollar infraestructuras digitales que puedan responder a esa demanda de forma eficiente, resiliente y sostenible, incorporando tecnologías que permitan optimizar el uso de la energía sin comprometer la continuidad operacional».
LA IA COMO ALIADA PARA OPTIMIZAR INFRAESTRUCTURA
Aunque la inteligencia artificial incrementa las exigencias sobre los centros de datos, también se ha convertido en una herramienta clave para mejorar su operación. Gracias al monitoreo en tiempo real, la analítica avanzada y la automatización, es posible anticipar fallas, optimizar los sistemas de refrigeración, administrar de mejor manera el consumo energético y fortalecer la continuidad operacional.

Este enfoque permite pasar de una gestión reactiva a una predictiva, donde las decisiones se basan en datos en tiempo real para optimizar el desempeño de la infraestructura crítica. De esta forma, las organizaciones pueden maximizar la disponibilidad de sus operaciones, mejorar la eficiencia energética y responder con mayor agilidad a una demanda digital en constante crecimiento.
En este ámbito, soluciones como EcoStruxure de Schneider Electric integran monitoreo, automatización y analítica avanzada en una plataforma que entrega visibilidad sobre toda la infraestructura, facilitando la toma de decisiones y contribuyendo a reducir tiempos de inactividad, optimizar recursos y aumentar la eficiencia de los centros de datos.
«El crecimiento de la inteligencia artificial plantea un desafío que va mucho más allá de incorporar nuevas tecnologías. La verdadera ventaja competitiva estará en contar con una infraestructura capaz de sostener ese crecimiento de manera eficiente, resiliente y sostenible. Ese será uno de los principales diferenciadores de los centros de datos del futuro», concluye el ejecutivo.
SOBRE SCHNEIDER ELECTRIC
Schneider Electric es líder mundial en tecnología energética, impulsando la eficiencia y la sostenibilidad mediante la electrificación, automatización y digitalización de industrias, empresas y hogares. Sus tecnologías permiten que edificios, centros de datos, fábricas, infraestructuras y redes funcionen como ecosistemas abiertos e interconectados, mejorando el rendimiento, la resiliencia y la sostenibilidad. Su portafolio incluye dispositivos inteligentes, arquitecturas definidas por software, sistemas basados en IA, servicios digitales y asesoramiento experto. Con 160.000 empleados y un millón de socios en más de 100 países, Schneider Electric se posiciona constantemente entre las empresas más sostenibles del mundo.




