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Los Lagos suma un nuevo hito renovable: Engie obtiene luz verde ambiental para el Parque Eólico Loma Verde
- Con una inversión estimada en US$212 millones, la iniciativa contempla 21 aerogeneradores entre Frutillar y Llanquihue, una línea de transmisión de 220 kV y un sistema de almacenamiento en baterías BESS, reforzando el avance de la generación limpia en el sur del país.

La Región de Los Lagos vuelve a posicionarse en el mapa de las inversiones energéticas de gran escala. La Comisión de Evaluación Ambiental regional aprobó el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Parque Eólico Loma Verde, desarrollado por Engie Energía Chile, una iniciativa que busca levantar una central eólica en un área comprendida entre las comunas de Frutillar y Llanquihue, en la provincia de Llanquihue.
La resolución ambiental favorable constituye un paso relevante para el avance del proyecto, aunque no equivale por sí sola al inicio inmediato de las obras. En términos prácticos, la aprobación entrega el marco ambiental que habilita al titular a continuar con las siguientes etapas administrativas, técnicas y de planificación requeridas para su materialización.
EL DISEÑO: 21 TURBINAS, 130,2 MW Y CONEXIÓN AL SISTEMA ELÉCTRICO NACIONAL
Según los antecedentes conocidos tras la aprobación, Loma Verde considera la instalación de 21 aerogeneradores, cada uno con una potencia unitaria de 6,2 MW. En conjunto, el parque alcanzaría una capacidad instalada de hasta 130,2 MW, energía que sería incorporada al Sistema Eléctrico Nacional mediante infraestructura de transmisión asociada.
El proyecto incluye una línea de transmisión de 220 kV, de aproximadamente 13,97 kilómetros de extensión, diseñada para transportar la electricidad desde el parque hasta la Subestación Frutillar Norte, instalación de propiedad de Transelec. Desde ese punto se concretaría la conexión con la red nacional, permitiendo que la generación eólica producida en la zona sea distribuida hacia el sistema eléctrico chileno.
BATERÍAS PARA DAR FLEXIBILIDAD AL SUMINISTRO
Uno de los elementos distintivos de la iniciativa es la incorporación de un sistema de almacenamiento de energía mediante baterías, conocido como BESS por sus siglas en inglés. Este tipo de tecnología permite guardar parte de la electricidad generada para inyectarla posteriormente cuando el sistema lo requiera, contribuyendo a una operación más flexible y estable.
En proyectos renovables variables, como los parques eólicos, el almacenamiento cobra especial importancia porque ayuda a gestionar los momentos en que la producción depende de las condiciones del viento. Con ello, Loma Verde no solo agregaría nueva capacidad de generación limpia, sino también una herramienta para responder de mejor forma a las necesidades de la red.
INVERSIÓN, EMPLEO Y VIDA ÚTIL
La inversión declarada para el desarrollo asciende a US$212 millones. Durante la etapa de construcción, Engie proyecta que el proyecto podría alcanzar un máximo de hasta 450 puestos de trabajo, cifra asociada al periodo de mayor actividad en terreno.
La vida útil estimada del parque es de 30 años, horizonte que lo ubica dentro de las infraestructuras energéticas de largo plazo que buscan acompañar el proceso de descarbonización y diversificación de la matriz eléctrica chilena.
LA MIRADA DE ENGIE CHILE
Desde la compañía, la aprobación fue leída como un avance dentro de su estrategia de transformación energética. Paulo Torres, Head of Business Development Renewables and Batteries de Engie Chile, señaló que Loma Verde integra generación eólica, almacenamiento con baterías e infraestructura de transmisión, con el objetivo de aportar hasta 130,2 MW de energía renovable al Sistema Eléctrico Nacional.
El ejecutivo vinculó la iniciativa con el fortalecimiento de una matriz más limpia y resiliente, capaz de responder a los requerimientos energéticos del país en un contexto en que la incorporación de fuentes renovables y tecnologías de respaldo se ha vuelto cada vez más relevante.
UN PROYECTO CON INCIDENCIA TERRITORIAL
La ubicación entre Frutillar y Llanquihue sitúa a Loma Verde en un territorio donde las iniciativas eólicas han abierto una conversación pública sobre desarrollo energético, paisaje, actividad rural y oportunidades económicas. La aprobación ambiental marca un hito institucional, pero el avance del proyecto seguirá requiriendo coordinación con los organismos competentes y atención a las dinámicas locales.
En ese escenario, el proyecto se suma a la tendencia de inversiones renovables que combinan generación, transmisión y almacenamiento, una fórmula que la industria considera cada vez más necesaria para aprovechar el potencial de recursos naturales y, al mismo tiempo, entregar mayor estabilidad al sistema eléctrico.
UNA SEÑAL PARA LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA
Con su aprobación ambiental, Parque Eólico Loma Verde se instala como una de las iniciativas relevantes de Engie Chile en el segmento renovable con almacenamiento. Su combinación de 130,2 MW de capacidad eólica, conexión de alta tensión y sistema BESS refleja la dirección que está tomando el desarrollo eléctrico: proyectos capaces de producir energía limpia, integrarse a la red y aportar flexibilidad operacional.
Si las siguientes etapas avanzan conforme a lo previsto, la iniciativa podría convertirse en un nuevo aporte renovable desde Los Lagos para el Sistema Eléctrico Nacional, en una zona donde la discusión sobre infraestructura energética seguirá cruzando variables ambientales, productivas y comunitarias.



