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Cinco tendencias que están redefiniendo el almacenamiento energético en Latinoamérica
- Por Daniel Rosende Völker, Managing Director Latin America de SMA Solar Technology AG. //

El almacenamiento está cambiando de manera acelerada el mercado energético en Chile y Latinoamérica. Una evolución que implica también nuevas exigencias para las tecnologías y sus proveedores. Ya no basta con evaluar cuántos MW o MWh puede entregar una batería, se vuelve fundamental analizar cómo responde ante perturbaciones, cómo interactúa con la red, qué servicios puede aportar y cómo mantiene su desempeño durante toda su vida útil.
Un benchmark técnico desarrollado para proyectos BESS utility-scale en Brasil permite identificar cinco tendencias que están marcando esta transformación y que comienzan a adquirir especial relevancia en mercados como el chileno.
EL ALMACENAMIENTO ASUME UN ROL CADA VEZ MÁS ACTIVO EN LA RED.
Durante años, el principal valor de un sistema de almacenamiento estuvo asociado al desplazamiento temporal de energía. Hoy, su función se amplía a los servicios complementarios que entrega, donde aspectos como el control de tensión y frecuencia toman especial relevancia para responder rápidamente ante cambios en la operación de un sistema con alta penetración de generación renovable variable.
Chile es un buen ejemplo de esta transformación. El país ya cuenta con una cartera de almacenamiento de gran escala que supera los 10 GW -entre proyectos en operación, construcción y desarrollo-, de acuerdo con cifras de ACERA, la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento. A medida que esta capacidad continúa creciendo, también aumenta la importancia de que estos activos aporten prestaciones que contribuyan a la seguridad y flexibilidad del Sistema Eléctrico Nacional.
GRID FORMING PASA DE LA INNOVACIÓN A LA APLICACIÓN.
A diferencia de los tradicionales, los inversores Grid Forming pueden establecer y sostener activamente variables de tensión y frecuencia para sincronizarse con la red. Esto permite entregar una respuesta dinámica ante perturbaciones y aportar funciones como inercia basada en inversores, soporte de tensión, amortiguamiento de oscilaciones y fortalecimiento de redes débiles.
El avance de esta tecnología también está ya muy presente en Chile. Sin ir más lejos, en mayo de este año, el Coordinador Eléctrico Nacional publicó una guía específica para la verificación de instalaciones basadas en inversores Grid Forming, orientada a evaluar el desempeño efectivo de estas capacidades en el Sistema Eléctrico Nacional. Este avance refleja un cambio importante: el Grid Forming comienza a ser un punto central, una prestación que debe ser evaluada, verificada y adaptada a las necesidades específicas de cada sistema eléctrico.
LOS CÓDIGOS DE RED ELEVAN EL ESTÁNDAR DE DESEMPEÑO
Los nuevos requerimientos consideran cada vez más la respuesta de los equipos ante condiciones exigentes, incluyendo Fault Ride Through (FRT), Low Voltage Ride Through (LVRT), High Voltage Ride Through (HVRT), variaciones de tensión y frecuencia y otros fenómenos dinámicos. Aunque cada mercado tiene sus propias características regulatorias y operacionales, existe una tendencia común: los BESS deben demostrar no solo capacidad energética, sino también un comportamiento adecuado frente a las condiciones reales de la red.
LA SOLUCIÓN COMPLETA ADQUIERE MAYOR RELEVANCIA
La integración entre convertidores de potencia, baterías, controladores de planta, transformadores, protecciones, comunicaciones y sistemas de control resulta fundamental para obtener el comportamiento esperado. En este contexto, adquieren especial valor las soluciones integradas de gran escala, capaces de asegurar coherencia entre la ingeniería, los modelos de simulación, el firmware, la puesta en servicio y la operación real del activo.
Esta mirada integral también resulta clave para las nuevas aplicaciones Grid Forming. El desempeño no depende únicamente de la capacidad declarada del inversor, sino del diseño del sistema completo, de la precisión de sus modelos y de la experiencia necesaria para adaptar y validar su comportamiento frente a las condiciones específicas de cada red.
MEDIR LA EFICIENCIA DE UN BESS
Finalmente, como quinto punto, la eficiencia de un BESS debe medirse durante todo el ciclo de vida. Además de las curvas de eficiencia bajo distintos niveles de carga, es necesario considerar las pérdidas del sistema, el consumo auxiliar y la evolución del desempeño durante los años de operación. Esta perspectiva permite pasar de una evaluación centrada en las condiciones nominales a una mirada de largo plazo: qué tan eficientemente puede operar un sistema durante toda su vida útil y cuánto valor puede entregar de manera sostenida.
Los BESS ya no son sólo sistemas para guardar energía, son activos capaces de contribuir activamente a la estabilidad y flexibilidad de las redes. Chile, nuevamente, va a pasos acelerados en esta dirección. Tanto en el crecimiento de su cartera de almacenamiento como en el desarrollo de criterios técnicos para verificar las capacidades Grid Forming. El desafío ahora es que la incorporación de estos nuevos activos sea acompañada por soluciones tecnológicas integradas, experiencia en sistemas eléctricos, ingeniería especializada y soporte durante todo el ciclo de vida.
La evolución del almacenamiento, en definitiva, plantea un nuevo paradigma para la industria: ¿basta con saber cuánta energía puede almacenar una batería? La respuesta es no: el valor real está en identificar cuánto puede aportar a la red cuando más lo necesita.



