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Desalación cero emisiones y resiliencia tras los temporales
- Por Carlos Fredes García, Gerente de Negocios de Oneka Technologies. //

Los temporales que golpearon con fuerza a la provincia del Huasco y la Región de Coquimbo expusieron una vulnerabilidad crítica: comunidades aisladas, rutas interrumpidas y sistemas hídricos tensionados por la falta de infraestructura redundante. La emergencia demostró que la seguridad hídrica y territorial en Chile no puede depender de una sola obra o fuente, sino de redes capaces de suplirse mutuamente y resistir eventos extremos.
En este escenario, la desalación cero emisiones emerge como un estándar que responde a dos urgencias simultáneas:
- Sostenibilidad ambiental: tecnologías como la energía undimotriz y solar eliminan emisiones y reducen la intervención territorial, disminuyendo riesgos químicos y pasivos ambientales.
- Resiliencia operativa: Sistemas descentralizados, modulares y de rápido despliegue —así como infraestructuras marinas— aseguran la continuidad del suministro y permiten responder con agilidad ante emergencias, incluso cuando las obras tradicionales quedan inhabilitadas por temporales o terremotos.
La experiencia reciente en Huasco y Coquimbo confirma que no basta con producir agua: se requiere hacerlo con proyectos diseñados para mitigar, restaurar y garantizar continuidad. La combinación de soluciones modulares de rápida implementación, infraestructura resiliente y tecnologías limpias no es un lujo, sino una inversión estratégica que evita el aislamiento de comunidades reduce pérdidas económicas y acelera la recuperación productiva.
En un país donde un corte de ruta puede dividir el territorio y un temporal paralizar el abastecimiento, la desalación cero emisiones se posiciona como parte de la respuesta estructural: seguridad hídrica sostenible y resiliente frente a la crisis climática.




