Columna de OpiniónNotasNoticias
Trending

Desempleo y capacitación

  • Por Rodrigo Correa, psicólogo laboral y fundador de Valora People. //

Rodrigo Correa, psicólogo laboral y fundador de Valora People

La actual tasa de desempleo, que alcanzó un 9,1%, siendo la más alta desde junio de 2021, y que tiene a cerca de 950 mil personas sin trabajo es algo realmente preocupante. Esto no sólo evidencia la falta de medidas efectivas para revertir este complejo escenario, sino que una desprotección social para quienes forman parte de dicho segmento.

Cuando una persona queda sin trabajo, o pasa un largo período sin encontrar uno, contar con competencias que puedan diferenciarlo de los demás es fundamental, tanto en tema de habilidades blandas como profesionales. Es aquí donde las capacitaciones pasan a ser una herramienta clave. Y es que es fundamental entender que la formación es una inversión.

De acuerdo con datos entregados por la OCDE, la inversión en políticas activas del mercado laboral ayuda a que los trabajadores realicen transiciones exitosas entre empleos, evitando que grupos vulnerables queden fuera de la línea competitiva, por ejemplo, ante la automatización.

Sin embargo, es primordial asegurar que las herramientas entregadas tengan un impacto real en el puesto de trabajo. Aquí somos todos responsables: el Estado de fiscalizar la calidad, las empresas de generar espacios de aplicación, y los trabajadores de ejercer la disciplina del aprendizaje. La competitividad personal nace cuando lo aprendido se transforma en una mejora concreta de los procesos

Capacitar a los trabajadores es la mejor herramienta para evitar el desempleo: está comprobado que cuando los colaboradores actualizan sus habilidades o integran nuevas, reducen considerablemente la posibilidad de quedar “obsoletos” en sus puestos de trabajo, los hace más competitivos y facilita su reinserción laboral, en caso de ser despedido.

 

 

Artículos relacionados

Close