NotasNoticiasNoticias Generales
Veolia en Chile pone en marcha camión eléctrico para la recolección de residuos hospitalarios
- La operación se enmarca en el programa Rebox, que ha permitido reutilizar más de 1,5 millones de contenedores plásticos de un solo uso, evitando 650 toneladas de CO₂ y avanzando en la hoja de ruta Green Up hacia la meta de ser Net Zero al 2050.

Un nuevo hito en la gestión sostenible de desechos hospitalarios se ha concretado con la puesta en marcha del primer camión eléctrico de Veolia Chile, que realizó su primer recorrido en el marco de la recolección de residuos hospitalarios en la Región Metropolitana. La iniciativa forma parte del programa Rebox, que promueve el uso de contenedores reutilizables para elementos cortopunzantes, evitando que los plásticos de un solo uso lleguen a los rellenos sanitarios y reduciendo las emisiones asociadas a su transporte y tratamiento.
El manejo de materiales hospitalarios peligrosos representa uno de los principales desafíos del sector salud. “Estos residuos incluyen materiales contaminados con sangre y patógenos que representan un riesgo significativo. En un hospital o clínica de gran tamaño, se pueden generar hasta 30 toneladas mensuales, lo que requiere sistemas de gestión especializados y totalmente trazables”, explica Eduardo Pinto Páez, gerente comercial de Residuos Hospitalarios y Peligrosos de Veolia en Chile.
Uno de los impactos más destacados del programa Rebox ha sido la reutilización de plásticos. “Hemos evitado que más de 1,5 millones de contenedores de un solo uso lleguen a rellenos sanitarios, lo que equivale a 650 toneladas de CO₂, por lo que esta solución permite a las instituciones de salud reducir de manera concreta su huella de carbono”, destaca Pinto.
Con la incorporación de camiones eléctricos, sin duda, se fortalece este esfuerzo. “Reducir las emisiones del transporte de residuos es clave para cumplir nuestros compromisos climáticos. La electromovilidad no solo mejora la eficiencia operativa, sino que es una herramienta concreta para disminuir los gases de efecto invernadero”, agrega el ejecutivo.
Estas acciones forman parte de Green Up, el plan estratégico de Veolia con metas al 2027, centrado en eficiencia energética, tecnologías del agua y gestión de residuos peligrosos. La compañía busca acompañar a sus clientes en la reducción de costos y emisiones, considerando que un hospital o clínica de gran tamaño puede enfrentar facturas energéticas de entre 60 y 100 millones de pesos al mes.
A largo plazo, Veolia apunta a alcanzar la neutralidad de carbono al 2050, reduciendo de manera constante los gases de efecto invernadero en todas sus operaciones. “Nuestro compromiso es avanzar hacia un modelo Net Zero, combinando innovación, inversión y colaboración con nuestros clientes. No es un camino fácil, pero los resultados ya se están viendo”, afirma Pinto.
La compañía multinacional opera seis plantas de tratamiento en Chile, desde Antofagasta hasta Coyhaique, donde los desechos hospitalarios se gestionan mediante incineración o esterilización, eliminando su riesgo biológico y cumpliendo con la normativa vigente. A nivel global, la compañía evitó la emisión de 15 millones de toneladas de CO₂ en 2024 y proyecta alcanzar 18 millones de toneladas al 2027, además de preservar 1.500 millones de metros cúbicos de agua y tratar 10 millones de toneladas de materiales peligrosos, consolidando su compromiso con la sostenibilidad.




