NotasNoticiasNoticias Generales
Piscinas sin temporada: cómo las bombas de calor permiten disfrutarlas todo el año
- Las nuevas tecnologías de climatización permiten mantener el agua a una temperatura confortable durante más meses, con un consumo eléctrico que puede ser menor al que tradicionalmente se asocia a temperar una piscina. Experto de Kaltemp explica cómo funcionan las bombas de calor y qué considerar para extender su uso más allá del verano.
Durante años, tener piscina en casa significó asumir que su uso estaría concentrado principalmente en los meses de verano. El agua fría durante el resto del año y, la percepción de que mantenerla temperada implicaba un alto costo energético, han sido dos de las principales razones para limitar su utilización. Sin embargo, la incorporación de tecnologías de climatización más eficientes está modificando esa lógica y permitiendo que estos espacios puedan utilizarse durante una temporada mucho más extensa.
Una de las alternativas que ha ganado espacio son las bombas de calor para piscinas, sistemas que aprovechan la energía térmica presente en el aire para transferirla al agua. En el caso de las tecnologías full inverter, además, el equipo puede ajustar su funcionamiento de acuerdo con las necesidades de climatización, evitando trabajar permanentemente a máxima potencia.
“Hoy la piscina puede dejar de ser un espacio asociado exclusivamente al verano. La tecnología permite mantener una temperatura confortable durante más meses y utilizarla en horarios que antes eran poco atractivos por la temperatura del agua, incluso durante la noche”, explica Manuel Eyzaguirre, gerente general de Kaltemp, empresa chilena con 50 años de experiencia en climatización, que brinda soluciones de alta calidad para los distintos espacios en tu hogar.
¿CÓMO FUNCIONAN LAS BOMBAS DE CALOR?
A diferencia de sistemas que generan directamente calor, las bombas de calor utilizan la energía disponible en el ambiente y la transfieren al agua. Este mecanismo permite obtener un rendimiento energético superior a todos los de sistemas de calefacción tradicionales incluyendo los eléctricos, a gas y a petróleo.

Según explica Eyzaguirre, una de las claves está en que la bomba de calor no necesita generar todo el calor desde cero, sino que aprovecha la energía térmica disponible en el aire para elevar progresivamente la temperatura del agua.
“Las bombas de calor permiten aprovechar una fuente de energía que ya está disponible en el ambiente y transferir ese calor al agua. Por eso tienen una eficiencia muy superior a otros sistemas y permiten climatizar la piscina con un consumo eléctrico mucho más acotado”, señala.
En términos prácticos, esto significa que la piscina puede mantenerse a una temperatura estable sin que necesariamente el costo de operación sea tan elevado como muchas familias imaginan.
Por ejemplo, una piscina de aproximadamente 34 m² puede mantenerse a una temperatura cercana a los 28°C con un costo eléctrico aproximado de $40 mil mensuales, dependiendo de factores como las condiciones ambientales, el uso de manta térmica y de la piscina.
LA TEMPERATURA TAMBIÉN IMPORTA
Más allá de conseguir que el agua esté caliente, uno de los factores relevantes es mantener una temperatura que permita un baño confortable sin generar un consumo innecesario.
“Nosotros recomendamos mantener el agua a 28°C, ya que permite una experiencia de baño cómoda y refrescante, sin el choque brusco de temperaturas frías ni el riesgo de un agua demasiado cálida. Además, esta temperatura ideal es segura para toda la familia, desde niños hasta adultos mayores”, explica el gerente general de Kaltemp.
Esta temperatura también permite ampliar las posibilidades de uso. Una piscina climatizada puede utilizarse durante las primeras horas de la mañana, al final de la tarde o incluso en la noche, cuando las temperaturas ambientales suelen hacer menos atractivo entrar al agua.
EL DESAFÍO: NO PERDER EL CALOR
Para aprovechar realmente una bomba de calor, la climatización no debería analizarse de manera aislada. Uno de los factores que más incide en la eficiencia de una piscina temperada es la conservación del calor acumulado en el agua.
Una piscina descubierta pierde temperatura principalmente por factores como el viento y la evaporación. Por eso, complementar la bomba de calor con una manta termica puede ayudar a disminuir las pérdidas y reducir el tiempo que el sistema necesita para recuperar la temperatura.
“La bomba de calor es parte de un sistema. Para conseguir una buena eficiencia también es importante evitar que el calor que estamos incorporando al agua se pierda rápidamente. Una manta térmica de 500 micras doodle buble, por ejemplo, puede marcar una diferencia importante, especialmente durante la noche”, plantea Eyzaguirre.
Esto adquiere especial relevancia cuando la piscina se utiliza durante todo el año, ya que mantener una temperatura estable puede resultar más eficiente que intentar recuperar constantemente varios grados perdidos.
¿QUÉ CONSIDERAR ANTES DE CLIMATIZAR UNA PISCINA?
Antes de instalar una bomba de calor, el tamaño de la piscina no es el único factor que se debe evaluar. También influyen su ubicación, exposición al viento y al sol, temperatura ambiental, existencia de cubierta, condiciones de aislamiento y cuánto tiempo se busca utilizar durante el año.
“No existe una solución idéntica para todas las piscinas. Para elegir correctamente un equipo hay que considerar las características del espacio, el volumen de agua y las condiciones en que se encuentra la piscina. Una buena evaluación permite dimensionar correctamente la solución y evitar sobredimensionar o quedarse corto”, explica Eyzaguirre.
“El bienestar y la eficiencia energética pueden ir de la mano. Con la tecnología adecuada podemos disfrutar más tiempo de nuestros espacios sin sacrificar el bolsillo ni el medioambiente”, concluye el gerente general de Kaltemp.




