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La digitalización de los edificios se consolida como eje de la eficiencia energética urbana

  • La incorporación de sensores, automatización y análisis de datos en tiempo real posiciona a la infraestructura inteligente como una herramienta clave para reducir el consumo energético y las emisiones en las ciudades.

Los edificios concentran hoy una parte significativa del impacto ambiental de las ciudades, pero también representan una de las principales oportunidades para avanzar hacia modelos urbanos más sostenibles. La incorporación de sistemas de monitorización en tiempo real, análisis de demanda energética, control automatizado de climatización e integración de sensores inteligentes permite no solo reducir el consumo de energía, sino también mejorar el confort y la calidad de vida de quienes utilizan estos espacios.

Este desafío adquiere mayor relevancia si se considera que, de acuerdo con estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), las operaciones de los edificios explican cerca del 30% del consumo energético final a nivel global, proporción que supera un tercio al incorporar las emisiones asociadas a materiales de construcción y procesos productivos. En ese contexto, el sector edificatorio se posiciona como uno de los frentes más determinantes para avanzar en la reducción de emisiones y en el cumplimiento de las metas de carbono neutralidad impulsadas por distintos países.

Frente a este escenario, las tecnologías inteligentes aplicadas a edificios emergen como una herramienta concreta para avanzar desde el diagnóstico hacia la acción. A través de sensores conectados, plataformas de automatización y análisis de datos en tiempo real, estos sistemas permiten ajustar dinámicamente la climatización, la iluminación, la ventilación y otros procesos críticos en función de la ocupación, la demanda efectiva o las condiciones ambientales externas. El resultado es una gestión más eficiente de la energía, que reduce pérdidas sin comprometer la productividad ni el bienestar de los usuarios.

La evidencia respalda este enfoque. Un estudio de Smart Building International (2025) señala que el ecosistema de los edificios inteligentes ha experimentado un avance sostenido en los últimos años, con múltiples casos de uso que demuestran su impacto. Según el informe, la optimización automática de sistemas como HVAC, iluminación y controles ambientales puede generar ahorros energéticos del orden del 18% o incluso superiores, dependiendo del tipo de infraestructura y su nivel de digitalización.

En Chile, estas soluciones adquieren una relevancia particular. El creciente énfasis en electrificación urbana, eficiencia energética y electromovilidad ha puesto en el centro del debate la necesidad de modernizar la infraestructura existente. Especialistas advierten que ciudades altamente densas, como Santiago, enfrentan presiones ambientales que exigen estrategias integrales, donde la digitalización energética y la gestión inteligente de edificios cumplen un rol estructural.

Jason Iong, director Transaccional de Schneider Electric para la región Andina.

“Nuestras ciudades necesitan espacios que no solo consuman menos energía, sino que sean capaces de gestionar de manera autónoma y eficiente los recursos disponibles, generando ambientes confortables y menos contaminantes para sus habitantes”, señala Jason Iong, director Transaccional de Schneider Electric para la región Andina.

UN FUTURO INTERCONECTADO

En este contexto de transformación urbana, Schneider Electric impulsa el desarrollo de edificios inteligentes mediante EcoStruxure Building, una arquitectura digital orientada a integrar sistemas de climatización, calefacción, ventilación y aire acondicionado en una única plataforma. Esta solución permite automatizar la gestión térmica de los espacios y facilita la implementación de estrategias enfocadas en reducir el consumo energético de las edificaciones.

La plataforma entrega visibilidad en tiempo real del uso de la energía, junto con reportes detallados y capacidades de mantenimiento predictivo, lo que abre oportunidades concretas de optimización para clientes industriales y comerciales. De acuerdo con cifras de la compañía, la aplicación de estas tecnologías ha permitido reducciones de hasta un 50 % en costos energéticos y un 60 % en emisiones operativas de carbono.

Además, la solución posibilita la monitorización y el análisis continuo de la demanda energética, optimiza la regulación de la temperatura y contribuye directamente a la disminución de gases de efecto invernadero. Su diseño abierto e interoperable permite centralizar la gestión climática y meteorológica desde una única plataforma, facilitando la toma de decisiones basadas en datos, explica Iong.

A ello se suma su aporte a la conservación de productos y equipos sensibles, gracias al control preciso de variables como temperatura y humedad. Mediante el uso de estándares internacionales como KNX, el sistema incorpora dispositivos y actuadores que ajustan su funcionamiento de forma automática según horarios, niveles de ocupación o condiciones ambientales extremas, reforzando así la eficiencia operativa y la resiliencia de las infraestructuras.

Schneider Electric es líder mundial en tecnología energética, impulsando la eficiencia y la sostenibilidad mediante la electrificación, automatización y digitalización de industrias, empresas y hogares. Sus tecnologías permiten que edificios, centros de datos, fábricas, infraestructuras y redes funcionen como ecosistemas abiertos e interconectados, mejorando el rendimiento, la resiliencia y la sostenibilidad. Su portafolio incluye dispositivos inteligentes, arquitecturas definidas por software, sistemas basados ​​en IA, servicios digitales y asesoramiento experto. Con 160.000 empleados y un millón de socios en más de 100 países, Schneider Electric se posiciona constantemente entre las empresas más sostenibles del mundo.

 

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