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Automatización industrial acelera en América Latina bajo la presión de la eficiencia y la ciberseguridad
- El avance de la transformación digital, la modernización de infraestructura productiva y el aumento de riesgos digitales están redefiniendo las estrategias de automatización en la industria regional.

La automatización industrial en América Latina atraviesa una etapa de aceleración sostenida, impulsada por la convergencia entre transformación digital, reconfiguración de cadenas productivas -incluido el nearshoring manufacturero- y una creciente presión por mejorar la eficiencia operativa, la resiliencia de los procesos y la ciberseguridad en sectores estratégicos.
Este dinamismo se refleja en las proyecciones de mercado. De acuerdo con un informe de IMARC Group, el mercado latinoamericano de automatización industrial y sistemas de control alcanzó un valor de USD 16,8 mil millones en 2025 y se estima que crecerá hasta USD 36,6 mil millones hacia 2034, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 9,03 % entre 2026 y 2034. La expansión está estrechamente vinculada a la adopción de tecnologías asociadas a la Industria 4.0, así como a iniciativas orientadas a sostenibilidad, eficiencia energética y optimización de activos.
Sin embargo, este crecimiento plantea desafíos estructurales para las empresas de la región. Por una parte, persiste la necesidad de modernizar infraestructuras heredadas, caracterizadas por equipos obsoletos que limitan la interoperabilidad, la actualización de software y la integración con plataformas digitales. Por otra, la creciente interconexión de sistemas industriales ha ampliado la superficie de exposición a amenazas digitales, posicionando a la ciberseguridad industrial como un componente crítico en cualquier estrategia de automatización.
REVISIÓN PROFUNDA DE LA BASE TECNOLÓGICA
Desde la perspectiva de Adriana Fonseca, directora de Industrial Automation para Chile, Perú y Bolivia en Schneider Electric, la transición hacia modelos más avanzados requiere una revisión profunda de la base tecnológica. En ese sentido, advierte que las industrias deben avanzar desde plataformas legacy hacia soluciones más eficientes y escalables, capaces de incorporar protocolos de comunicación vigentes y cumplir con los estándares actuales de ciberseguridad, considerando que muchos equipos antiguos no cuentan con las certificaciones exigidas hoy en entornos operativos críticos.

La evidencia muestra que este esfuerzo de modernización tiene impactos concretos en el desempeño industrial. Un estudio desarrollado por Zebra Technologies en conjunto con Oxford Economics (2025) indica que las organizaciones que adoptan tecnologías digitales y automatización avanzada logran incrementar su productividad hasta en un 20%, mejorar la satisfacción de sus clientes en un 21% y elevar la eficiencia logística en torno a un 22%. Estos resultados refuerzan la idea de que la automatización no solo optimiza la operación, sino que también fortalece la capacidad estratégica de las empresas para adaptarse a escenarios cada vez más complejos.
En este contexto, la automatización industrial y la digitalización de procesos se consolidan como palancas clave para mejorar la eficiencia operativa y la toma de decisiones, especialmente en industrias intensivas en activos. La incorporación de sistemas conectados, plataformas de control y analítica avanzada permite una mayor visibilidad de la operación, una planificación más precisa y una gestión basada en datos en tiempo real, factores determinantes para sostener la competitividad en mercados industriales altamente exigentes.
ECOSISTEMA DE SOLUCIONES INTEGRADAS
No obstante, el avance hacia estos modelos no está exento de barreras. “La transformación digital implica cambios profundos en la forma de operar y de tomar decisiones. En procesos productivos donde la continuidad es prioritaria, la adopción de nuevas tecnologías suele generar aprensiones. Por eso, uno de los principales retos sigue siendo cultural: gestionar el cambio y avanzar con soluciones confiables y validadas en entornos industriales”, señala Fonseca.
Para responder a estos desafíos, Schneider Electric ha desarrollado un ecosistema de soluciones integradas bajo su arquitectura EcoStruxure, orientado a acompañar los procesos de automatización de forma progresiva, escalable y adaptable a distintos contextos productivos. Esta propuesta integra productos conectados, sistemas de control, software y servicios digitales, permitiendo articular la información desde el nivel de campo hasta capas superiores de analítica. De este modo, los datos operacionales pueden transformarse en información accionable y en indicadores clave de desempeño que respaldan decisiones más informadas.
La combinación de capacidades como monitoreo remoto, mantenimiento predictivo, analítica avanzada e inteligencia artificial permite hoy diseñar y operar sistemas industriales conectados con mayores niveles de disponibilidad, eficiencia y ciberseguridad. Estas herramientas no solo contribuyen a mejorar la confiabilidad y rentabilidad de las plantas, sino que también entregan mayor flexibilidad para responder a cambios en la demanda, el entorno regulatorio o las condiciones del negocio.
En este escenario, el desarrollo de las industrias del futuro exige una mirada integral. La automatización ya no se limita a optimizar procesos productivos, sino que se posiciona como un habilitador clave para construir entornos industriales más resilientes, inteligentes y sostenibles. América Latina avanza en esa dirección, impulsada por tecnologías que hoy se consolidan como un requisito fundamental para sostener la competitividad y el crecimiento industrial de largo plazo.




